Cómo personalizar el menú de inicio de Windows 10 para que se parezca al de Windows 7.

A veces, el menú de Inicio de Windows 10 ya no da la talla: es demasiado recargado, desordenado o no tiene ese aspecto nostálgico que buscas. Si echas de menos el estilo familiar de Windows 7, pero no quieres volver a una versión anterior ni complicarte con soluciones alternativas, hay una buena opción: instalar una herramienta gratuita llamada Open-Shell. Es básicamente una resurrección de Classic Shell, que ha sido una de las favoritas de los usuarios durante años. Si se configura correctamente, hace que tu menú de Inicio se vea y funcione como en Windows 7, y a veces resulta mucho más sencillo que la versión predeterminada de Windows 10.

Configurar esto requiere algo de maña, pero no es demasiado complicado. La gran ventaja es que, una vez hecho, obtienes un menú Inicio familiar y sencillo, justo lo que muchos buscan. Lo más importante a tener en cuenta es que Open-Shell es ligero, altamente personalizable y seguro, ya que es de código abierto. Normalmente funciona sin problemas, pero a veces surgen pequeños inconvenientes, como necesitar un reinicio rápido o ajustar la configuración. En general, es una buena manera de recuperar parte de la comodidad de Windows clásico sin sacrificar las funciones modernas.

Cómo hacer que el menú de inicio de Windows 10 se vea como el de Windows 7.

Cómo descargar Open-Shell desde su fuente oficial.

Dirígete a la página oficial de Open-Shell en GitHub y descarga el instalador más reciente. Es la opción más segura: Windows ya tiene suficientes problemas, no hay necesidad de arriesgarse a descargar archivos sospechosos de sitios no confiables. En ocasiones, en ciertas configuraciones, la descarga o instalación puede ser un poco inestable, así que asegúrate de que tu sistema esté actualizado y de que estés ejecutando el instalador como administrador. No necesitas hacer nada especial, solo tener el instalador listo.

Instalación de OpenShell: manténgalo simple.

Ejecuta el archivo descargado y sigue las instrucciones. Durante la instalación, normalmente se instalan los componentes principales; asegúrate de que la casilla “Menú Inicio clásico” esté marcada si no lo está.¿Quieres el aspecto clásico completo? Mantén todas las opciones marcadas, pero si solo te interesa el menú Inicio, desmarca las opciones adicionales como “Explorador clásico” o “IE clásico” si no te importa. Tras aceptar la licencia, el programa debería instalarse rápidamente. A veces, el instalador puede pedirte que reinicies el Explorador o incluso que reinicies el equipo; en algunos casos, esto es necesario para ver los cambios, así que no ignores esas indicaciones.

Abrir la configuración de personalización

Tras la instalación, al hacer clic en el botón Inicio debería aparecer el nuevo menú, con la opción «Configuración» o «Ajustar».Si no aparece, busca «Configuración del menú Open-Shell» en el menú Inicio o haz clic derecho en cualquier parte de la barra de tareas y selecciónala. Es básicamente el panel de control donde se realiza toda la configuración. No te preocupes, esta interfaz es bastante intuitiva, aunque parezca un poco anticuada; encontrarás todo lo que necesitas para personalizarla.

Configurar el menú Inicio para que se vea como en Windows 7.

En la ventana de configuración, busca la pestaña “Estilo del menú Inicio”.Aquí es donde defines el aspecto que deseas. Selecciona “Estilo Windows 7” o “Estilo clásico”, según la versión que veas. En algunas versiones, puede que aparezca “Estilo de dos columnas”, que es una versión ligeramente más moderna, pero el objetivo principal es el estilo Windows 7. Una vez seleccionado, el menú cambia instantáneamente de apariencia y comportamiento; el familiar círculo, las columnas dobles y los colores conocidos volverán a aparecer. Experimenta con las casillas de verificación y las opciones si quieres que el menú sea más compacto, o ajusta las funciones de búsqueda, la transparencia o los iconos para que se adapten a tu estilo.

Toques finales y personalización adicional

Echa un vistazo a las demás pestañas, como «Aspecto» o «Botón de inicio»: aquí puedes cambiar el icono predeterminado de OpenShell por el de Windows 7 o por tu propia imagen personalizada.¿Quieres que los colores del menú coincidan con el tema de tu escritorio? También puedes modificarlos. Además, si te gusta personalizarlo al detalle, explora opciones como la posición del cuadro de búsqueda o la velocidad de la animación del menú. La verdad es que, cuanto más lo personalices, más lo sentirás como tuyo, en lugar de simplemente copiar y pegar.

Una vez configurado, el menú Inicio funcionará como un viaje al pasado, a Windows 7, con la gran ventaja de que aún podrás acceder a las funciones de Windows 10 si lo necesitas (mantén presionada la tecla Mayús y haz clic en Inicio para mostrar temporalmente el menú moderno, o haz clic con el botón derecho en el botón Inicio para acceder a las opciones de energía).Porque, claro, a Windows le encanta complicar las cosas innecesariamente.

Consejos para una experiencia más fluida con Open-Shell

  • Explora todas las opciones: puedes cambiar la apariencia, el tamaño de los iconos y su comportamiento. Pero no te agobies; ve despacio y prueba una cosa a la vez.
  • Sustituye el icono del botón de Inicio: El icono predeterminado tiene buen aspecto, pero si prefieres el clásico icono circular de Windows 7, busca en la pestaña “Botón de Inicio” para subir tu icono personalizado o elige uno de los predeterminados.
  • Ancla tus aplicaciones favoritas: Ancla manualmente haciendo clic con el botón derecho en las aplicaciones y seleccionando “Anclar al menú Inicio” o “Anclar a la barra de tareas”, igual que en Windows 7, para un acceso rápido.
  • Haz una copia de seguridad de tu configuración: si dedicas mucho tiempo a personalizarlo todo, la mayoría de las versiones te permiten exportar la configuración, lo cual resulta muy útil en caso de que necesites reinstalar el programa o cambiar a otro ordenador.

Preguntas frecuentes

¿Es seguro instalar Open-Shell?

Sin duda. Es de código abierto, cuenta con un buen mantenimiento y goza de la confianza de muchos aficionados a la personalización de Windows. No contiene malware ni spyware; es simplemente un proyecto comunitario que garantiza transparencia y seguridad.

¿Puedo deshacer esto si no me gusta?

Claro que sí. Puedes volver temporalmente a la configuración anterior manteniendo Shiftpulsado el botón de Inicio para abrir el menú de Windows 10, o bien desinstalar Open-Shell por completo a través de Configuración > Aplicaciones. Al desinstalarlo, se restaura el menú de Inicio predeterminado sin problemas.

¿Open-Shell ralentiza mi PC?

En realidad no. Es ligero y está diseñado para ser discreto. La mayoría de los usuarios no reportan ralentizaciones, e incluso algunos afirman que funciona con mayor fluidez gracias a la simplificación de la interfaz.

¿Existen otras opciones además de Open-Shell?

Sí, tienes opciones. StartIsBack++ o Classic Start Menu son bastante decentes, pero Open-Shell sigue siendo la mejor opción gratuita. Las opciones de pago suelen ofrecer una configuración más elegante, pero para la mayoría, Open-Shell es suficiente.

¿Puedo hacer que el menú se parezca aún más al de Windows 7?

Por supuesto. Puedes modificar la apariencia, la transparencia, los iconos o incluso la animación de los menús. El menú de configuración incluye todo lo necesario para lograr el aspecto deseado; solo tienes que explorarlo y experimentar.

Resumen

En definitiva, instalar OpenShell es una forma bastante sencilla de recuperar el menú de inicio clásico de Windows 7, sobre todo si la versión moderna de Windows te resulta demasiado recargada o poco atractiva. Es flexible, seguro y hace que tu rutina diaria sea un poco más familiar. Tanto si sientes nostalgia como si simplemente buscas simplicidad, este método te permite personalizar tu sistema sin mayores complicaciones.

Resumen

  • Descarga Open-Shell desde el sitio oficial.
  • Instalar, asegurándose de que la opción “Menú de inicio clásico” esté marcada.
  • Después de la instalación, abre la configuración y selecciona “Estilo Windows 7”.
  • Personaliza las apariencias, los iconos y los comportamientos a tu gusto.
  • Disfrute de una experiencia de menú de inicio más familiar y simplificada.

Crucemos los dedos para que esto ayude.