Cambiar el código de acceso de un iPad puede ser bastante frustrante, sobre todo si tienes prisa o has olvidado el tuyo. El objetivo principal es actualizar el código de acceso de la pantalla de bloqueo, que es a lo que la gente se refiere cuando habla de “contraseña del iPad”, aunque a veces también se trata de cambiar contraseñas de cuentas como la del ID de Apple. En cualquier caso, conocer los pasos exactos puede ahorrarte muchos problemas y evitar que tus datos se dañen en el proceso. Normalmente, si recuerdas tu código actual, actualizarlo es cuestión de cinco minutos. Pero si no puedes acceder o lo has perdido, la cosa se complica: tendrás que borrar y restaurar, lo cual no es nada divertido, pero es posible. Veamos cómo hacerlo sin problemas.
Si solo quieres actualizar tu código de seguridad para evitar bloqueos posteriores o simplemente deseas una contraseña más segura, esta es la información que necesitas. Ten en cuenta que cambiar la contraseña no borra tus datos, pero si la olvidas, tendrás que formatear el dispositivo y empezar de cero. Para ello, debes usar el modo de recuperación. Así que, ¡prepárate! Aquí te explicamos cómo cambiar la contraseña paso a paso.
Cómo cambiar el código de acceso de tu iPad
Para empezar, abre la aplicación Ajustes.
Pulsa el icono de Ajustes en la pantalla de inicio o en la biblioteca de apps. Si no lo encuentras, desliza el dedo hacia abajo en la pantalla de inicio y escribe «Ajustes» en la barra de búsqueda. Una vez abierto, verás varias opciones como Wi-Fi, Bluetooth y Notificaciones. No te preocupes, solo buscamos la sección de seguridad.
Navega a Face ID y código de acceso o Touch ID y código de acceso.
Desplázate un poco hacia abajo y busca Face ID y código (para iPads más recientes con Face ID) o Touch ID y código (para modelos anteriores).Pulsa sobre él. Aquí es donde ocurre la magia. Si se te solicita, introduce tu código actual; este paso solo sirve para confirmar que eres tú quien lo está cambiando.
Pulsa el botón Cambiar código de acceso
Una vez dentro, verás una opción clara llamada Cambiar código de acceso. Pulsa sobre ella y tu iPad te pedirá de nuevo tu código de acceso actual. Esta doble verificación ayuda a evitar que personas no autorizadas o cualquiera intente modificar la configuración de bloqueo.
Introduce tu código de acceso actual.
Introdúzcalo, sin atajos. Si es correcto, la pantalla mostrará la configuración del nuevo código de acceso. Prepárese para elegir un código nuevo; si es posible, algo más seguro que un número típico de 4 dígitos.
Crea tu nuevo código de acceso
Escribe el nuevo código de acceso que quieras usar y confírmalo. La mayoría de los iPads te permiten elegir entre un código de 4 dígitos, 6 dígitos o un código alfanumérico personalizado, así que elige el que te parezca más seguro. Sinceramente, cuanto más largo y complejo, mejor, porque, por supuesto, la seguridad es lo primero. Si no te apetece complicarte, un código aleatorio de 6 dígitos podría servir; si quieres mayor protección, elige una frase con letras y números.
Prueba el nuevo código de acceso.
Bloquea el iPad, luego desbloquéalo e intenta desbloquearlo con el nuevo código. Si funciona, todo está bien. Si no, vuelve a Ajustes y repite los pasos con cuidado. A veces, pequeños errores tipográficos pueden causar problemas, sobre todo al introducir códigos complejos.
Otros escenarios y casos excepcionales
No todos los iPads son iguales, y a veces ocurren cosas extrañas. Aquí hay otros datos que podrían ser relevantes.
- Cambiar la contraseña de tu ID de Apple no es lo mismo: ve a Ajustes, toca tu nombre en la parte superior y luego selecciona Inicio de sesión y seguridad o Contraseña y seguridad. Esto es totalmente independiente del código de acceso de la pantalla de bloqueo, así que no los confundas.
- ¿Has olvidado tu código de acceso? Lo sentimos, no puedes cambiarlo así como así. Tendrás que borrar el iPad (más información a continuación) y restaurarlo desde una copia de seguridad.
- ¿Usas Face ID o Touch ID? El código de acceso sigue presente en segundo plano. Cambiarlo sigue el mismo proceso, y es fundamental porque Face ID/Touch ID no puede funcionar sin un código de acceso configurado.
- ¿Tu dispositivo es administrado por tu trabajo o escuela? Es posible que algunas restricciones te impidan configurar ciertas contraseñas o cambiarlas por completo. Para ello, deberás contactar con la persona o entidad que administra tu dispositivo.
- ¿Quieres eliminar el código de acceso por completo? Ten cuidado: esto hará que tu iPad sea menos seguro. Para hacerlo, vuelve a Face ID y código o Touch ID y código, introduce tu código actual y, a continuación, selecciona Desactivar código. No es recomendable a menos que haya una razón de peso.
Preguntas frecuentes: Lo básico
¿La contraseña de un iPad es la misma que la de un ID de Apple?
No, son diferentes. El código de acceso del iPad mantiene tu dispositivo seguro; tu ID de Apple es para iCloud, la App Store, etc.
¿Se puede cambiar la contraseña si se ha olvidado la anterior?
Más o menos, no. Si no recuerdas la contraseña actual, la única forma de restablecerla es borrar y restaurar; una solución terrible pero necesaria.
¿Con qué frecuencia se debe cambiar la contraseña?
No hay una regla fija, pero si alguien pudiera saberla o es demasiado simple, cámbiala. Siempre es buena idea usar contraseñas seguras y únicas.
¿El tipo de código de acceso más seguro?
Sin duda, un código alfanumérico personalizado con letras, números y símbolos. Los códigos numéricos más largos son mejores que los de 4 dígitos, pero peores que las contraseñas complejas.
¿Cambiar la contraseña borrará mis datos?
No. Solo se está actualizando el código de bloqueo; todo lo demás permanece intacto.
¿Por qué el iPad solicita el código de acceso después de reiniciarse?
Eso es seguridad normal: después de reiniciar, se necesita el código de acceso independientemente de si la biometría está habilitada.
Consejos para una mayor seguridad
- Evite códigos obvios como fechas de cumpleaños o números repetidos.
- Si es posible, elige una contraseña más larga y compleja.
- Anota el nuevo código y guárdalo en un lugar seguro.
- Comprueba que Face ID o Touch ID funcionan correctamente después de cambiar tu código de acceso.
- Mantente al día con las últimas actualizaciones de iPadOS; a veces mejoran las funciones de seguridad.
- Si otras personas están usando tu iPad, infórmales del nuevo código para que no se queden sin acceso.
Solución de problemas comunes
- ¿Qué pasa si no aparece la opción “Cambiar código”? Asegúrate de estar en Ajustes > Face ID y código o Touch ID y código. A veces hay que desplazarse un poco. Si no aparece, es posible que tu dispositivo esté bloqueado o que existan restricciones que lo impidan.
- ¿Contraseña incorrecta? Revísala bien, puede que hayas cometido algún error al escribirla. Si aún así no la acepta, tendrás que restablecerla por completo mediante el modo de recuperación.
- ¿El inicio de sesión biométrico dejó de funcionar después de cambiar el código? Reinicia el iPad y vuelve a comprobar la configuración de Face ID y el código. A veces, un reinicio rápido puede solucionar problemas temporales.
- ¿Acabas de cambiar tu código de acceso pero no lo recuerdas? Conecta tu iPad a un ordenador y ponlo en modo de recuperación para borrarlo. Después, restaura el dispositivo desde iCloud o tu copia de seguridad, si la tienes disponible.
- ¿La opción “Cambiar código” aparece atenuada? Podría deberse a restricciones, límites de tiempo de uso o un perfil del trabajo. Consulta con tu administrador o intenta desactivar las restricciones temporalmente, pero ten cuidado.
Resumen
Cambiar el código de acceso de un iPad suele ser sencillo: normalmente basta con ir a Ajustes, introducir el código actual y establecer uno nuevo. Cuando algo falla, suele ser por haber olvidado el código actual o por las restricciones de la administración del dispositivo. Aunque parezca un engorro, se puede solucionar con un poco de paciencia, sobre todo si tienes una copia de seguridad. Esperemos que esto le ahorre tiempo y frustración a alguien, porque, claro, Apple a veces complica innecesariamente las cosas más sencillas.
- Asegúrese de conocer su contraseña actual, si es posible.
- Haz una copia de seguridad antes de hacer nada drástico.
- No elijas contraseñas obvias; piensa en contraseñas más largas y únicas.
- Si el dispositivo está gestionado por una organización, consulte con el administrador.